Te quiero a las diez de la mañana, y a las once,
y a las doce del día. Te quiero con toda mi alma y
con todo mi cuerpo, a veces, en las tardes de lluvia.
Pero a las dos de la tarde, o a las tres, cuando me
pongo a pensar en nosotros dos, y tú piensas en la
comida o en el trabajo diario, me pongo a odiarte sordamente, con
la mitad del odio que guardo para mí.
y a las doce del día. Te quiero con toda mi alma y
con todo mi cuerpo, a veces, en las tardes de lluvia.
Pero a las dos de la tarde, o a las tres, cuando me
pongo a pensar en nosotros dos, y tú piensas en la
comida o en el trabajo diario, me pongo a odiarte sordamente, con
la mitad del odio que guardo para mí.
Pero aún así te amo.
Todos los días te quiero y te odio irremediablemente.
Es probable que piense
en ti durante mucho tiempo. Ya ves ¿Quién
podría quererte menos que yo amor mío?.
Es probable que piense
en ti durante mucho tiempo. Ya ves ¿Quién
podría quererte menos que yo amor mío?.
-Trinidad Contreras.

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